Folio 194r

 

treçientos cavalleros del padre vanlo aguardando,

e otras gentes de Castilla que se le ivan llegando.

E los moros venién robando la tierra e faziendo mucho daño,

traían grant poder, con robo de ganado,

e cristianos captivos, ¡mal pecado!

A la Nava del Grillo, do es Lerma llamado,

allí los alcançó Rodrigo, seguiólos en alcançe.

Lidió con los algareros, que non con los que levavan el ganado,

e a los unos mató e a los otros fue arramando.

Por el campo de Gomiel a Yoda llegaron,

do ivan los poderes con el robo tamaño.

Allí lidió Rodrigo con ellos buena lid en el campo,

un día e una noche, fasta otro día mediado,

e estudo en peso la batalla e el torneo mesclado.

Rodrigo vençió la batalla, ¡Dios sea loado!

Fasta Peñafalcón, do es Peñafiel llamado,

las aguas de Duero ívanlas enturbiando.

Allí bolvieron un torneo, contra Fuente Dueña llegando,

mató Rodrigo a los dos arrayazes e priso al moro Burgos loçano.

E traxo los paganos contra Tudela de Duero, e el ganado,

captivos e captivas tráxolos el Castellano.

En Çamora llegaron los mandados,

do era el buen rey don Fernando.

El rey quando lo sopo fue ledo e pagado.

¡Ay Dios, qué grande alegría fazía el rey castellano!

Cavalgó el buen rey, con él muchos condes e cavalleros e otros omnes fijos dalgo.

Fuésse para Tudela de Duero, do paçía el ganado.

Rodrigo quandol’ vio venir, reçebiólo muy privado,

‘Cata,’ dixo, ‘buen rey, qué te trayo, maguera non só tu vassallo.

De çinco lides que te prometí el día que tú me oviste desposado,

vençido he la una, yo cataré por las quatro.’

Essas oras dixo el buen rey, ‘Por todo seas perdonado,

en tal que me des el quinto de quanto aquí has ganado.’

Estonçe dixo Rodrigo, ‘Solamente non sea pensado,

que yo lo daré a los mesquinos, que assaz lo han lazrado.

Lo suyo daré a los diezmos, que non quiero su pecado.

De lo mio daré soldadas a aquellos que me aguardaron.’

Essas oras dixo el buen rey, ‘Dame a esse moro loçano.’

Estonçe dixo Rodrigo, ‘Solamente non sea pensado,

que non por quanto yo valgo,

que fidalgo a fidalgo, quandol’ prende, non deve desonrarlo.

Demás non vos daré el quinto sinon de aver monedado,