Folio 193r

 

Quando aquesto oyó el conde don Osorio, amo del rey don Fernando,

tomó el rey por las manos e aparte iva sacallo,

‘Señor, ¿qué vos semeja?, ¡qué don vos ha demandado!

Mucho lo devedes agradeçer al Padre apoderado.

Señor, enbiat por Rodrigo e por su padre privado.’

Apriessa fazen las cartas, que non lo quieren tardar.

Danlas al mensajero, al camino es entrado.

Quando llegó a Bivar, don Diego estava folgando.

Dixo, ‘Omíllome a vós, señor, ca vos trayo buen mandado,

enbía por vós e por vuestro fijo el buen rey don Fernando,

vedes aquí sus cartas firmadas que vos trayo,

que si Dios quesiere será aína Rodrigo ençimado.’

Don Diego cató las cartas e ovo la color mudado,

sospechó que por la muerte del conde quería el rey matarlo.

‘Oítme,’ dixo, ‘Mi fijo, mientes catedes acae,

témome de aquestas cartas que andan con falsedat,

e d’esto los reys muy malas costumbres han.

Al rey que vós servides, servillo muy sin arte,

assí vós aguardat de él commo de enemigo mortal.

Fijo, passatvos para Faro, do vuestro tío Ruy Laínez está,

e yo iré a la corte do el buen rey está,

e si a por aventura el rey me matare,

vós e vuestros tíos poderme hedes vengar.’

Allí dixo Rodrigo, ‘E esso non sería la verdat.

Por lo que vós passaredes, por esso quiero yo passar.

Maguer sodes mi padre, quiérovos yo aconsejar.

Treçientos cavalleros todos convusco los levat,

a la entrada de Çamora, señor, a mí los dat.’

Essa ora dixo don Diego, ‘Pues pensemos de andar.’

Métense a los caminos, para Çamora van.

A la entrada de Çamora, allá do Duero cai,

ármanse los treçientos e Rodrigo otro tale.

Desque los vio Rodrigo armados, començó de fablar,

‘Oítme,’ dixo, ‘Amigos, parientes e vassallos de mi padre.

Aguardat vuestro señor sin engaño e sin arte,

si viéredes que el alguazil lo quisiere prender, mucho apriessa lo matat.

Tan negro día aya el rey commo los otros que aí están.

Non vos pueden dezir traidores por vós al rey matar,

que non somos sus vassallos, nin Dios non lo mande.

Que más trayador sería el rey si a mi padre matasse

por yo matar mi enemigo en buena lid en campo.’