Folio 190r

 

Quando lo oyó el rey, al conde fue tornado,

e dixo, ‘Ay, conde don Pedro, datme este logar en camio,

e siempre vos lo gradeçeré en quanto fuere durado,

e darvos he por él a Canpó fasta en la mar.’

Allí dixo el conde don Pedro al rey, ‘Plázeme de grado.’

Danse las verdades e otorgáronse el cambio.

Estonçe traía el conde a çinco vandas las armas,

e las dos eran indias e las tres de oro colado.

Allí tomó otras el conde, el campo de oro claro,

una águila india en medio gritando.

‘¡Campó!’ ivan llamando.

Por esso llaman Aguilar de Canpó, desque él erzió condado.

El rey en plazentería fincó alegre e pagado.

Llegáronle mandados de su avuelo el rey de León, que era finado.

Fincáronle tres fijas e non fijo varón.

Ca el rey con la una fue casado,

e el conde don Ossorio galeçiano con la otra,

el que Ordoño de Campos mucho onrado.

E la otra con el conde Nuño Álvarez de Amaya, que ovo a Amaya por condado.

E fincaron en el rey don Sancho Avarca todos los reinos en su mano.

E dixo a su cavallero Bernardo que catasse el soterraño.

E oiredes lo que aconteçió estonçe en aquel año.

Estando el arçobispo en el pueblo toledano,

en día de Ramos, en Visagra la missa cantando,

a la ora de la passión entraron moros el poblado,

e ganaron a Toledo, a menos del poblado.

E guareçió el arçobispo a poder de cavallo,

aportó en Palençia, a donde está Bernardo,

siendo Bernardo su sobrino, fijo de su hermano.

Quando vio al arçobispo, dexó el soterraño,

e fuésse para Defesa Brava, meterse hermitaño,

en una hermita que avía í otro poblado.

Miro, quando vio este lugar, cavalgó muy privado.

Fuésse para León, al buen rey don Sancho,

de los ojos llorando e besóle la mano,

‘Señor rey don Sancho Avarca, por el Padre apoderado.

Perdí a Toledo, moros me lo han ganado.

Señor, datme a Palençia e a aquel soterraño,

e faré vida de que Dios sea pagado,

de arçobispo que era, biviré commo hermitaño.’

E en essas horas dixo el rey, ‘Plázeme muy de grado.’

Apriessa dixo, ‘Mio señor, itme a entregarlo.’

E entrante a Palençia tomólo por la mano,

‘Commo lo yo conpré del conde don Pedro, franco dólo, de grado.

E fagan un previllegio con mio signo otorgado,